Aguijones
Siempre habrá 4 rosas para ti, escondías entre mi pecho y mi sien absorbiendo tus dedos mientras recorres la senda en busca de pétalos. Se me han clavao' cristales en los ojos; bajos las uñas en las mejillas en los párpados y rodillas, en todos los huecos ahora vacuos que se impregnaron de tu saliva Las contracturas y las contracciones se confunden en el seno de mi vientre; muerte y vida en nuestras exhalaciones: más profundo más profundo más profundo hasta ser puñal hasta ser uno hasta ser combustión No sé dónde empiezo y cuándo acabas, cada poro de mi piel es la huella de tu tacto: (cristal luminiscente) Y ahora quema, escuece, me refuerzo, me quejo, quiero darle sorbos a tu dulzura, a tu infierno On est indélébiles, irréversible notre blessure aunque este tiempo de escarcha y mármol, nunca nos devorará