Irreverente
Aún no me he lavao
siento la traza áspera de tu semen
sobre mis piernas,
mis nalgas.
Aún no he borrao tu mancha de mi piel,
y ya ansío que vuelvas
a llenarnos de saliva,
de injurias y arañazos.
Siempre que te marchas
pienso que debería lavar las sábanas.
Pero siempre me quedo una noche más,
impregnándome de su olor de cuerpos unidos,
del aroma que emana de nuestros sexos,
sudores conjuntos,
de ese específico olor casi religioso.
//// ¿hay algo más religioso que una comunión? //// Sí
Me envuelvo en las sábanas
y
aspiro tu lao de la almohada,
aroma sudoroso y pegajoso de hormonas.
Por última vez,
me embriago de lo que alguna vez
fue tu pelo desparramao,
en pequeños racimos coloraos,
a mi lao.
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